miércoles, 29 de diciembre de 2010

El absoluto y el joven Schelling

El joven Federico Schelling, según refleja en su primera obra filosófica de importancia,  escrita a los veinte años de edad, comprendió que en ausencia de un Sí Mismo absoluto nuestra propia mismidad carecería totalmente de realidad y sentido. 

Pero, a la vez,  comprendió que ese Sí mismo absoluto, al que llamaba 'Yo', por ser absoluto, no es, ni podría ser, limitado por nada.  De modo que el Yo absoluto, el Sí mismo supremo, no deja nada fuera de sí.  Lo comprende todo. Por lo tanto, no hay otra cosa que el Yo.

Por eso escribió:

"El Yo comprende todo ser, toda realidad" 

Las dos iluminaciones que mencionamos, y que no se fundan en un mero razonamiento sino en una  aprehensión interior a la que el filósofo llamaba 'intuición intelectual', conducen a una conclusión abrumadora: que el absoluto somos nosotros mismos. 
   

Ahora bien, se podría objetar que esa es una certeza del pensamiento, ideal o teórica si se quiere, pero en la existencia concreta, en nuestra vida empírica, somos seres limitados; y por lo tanto condicionados y no absolutos.

Eso es cierto. Pero si se ha comprendido la cuestión, se  ha de entender también que esa contradicción es constitutiva de nuestra existencia.  Y hasta podría decirse que se trata de la contradicción por excelencia de la condición humana.

Pues bien, Schelling, cuya precocidad intelectual, dicho sea de paso, resulta asombrosa, asumió conscientemente esa contradicción y se preguntó por la posibilidad de la unificación o de, para decirlo con sus palabras, el  'regressus' del Yo empírico al Yo absoluto.  Y a esa posibilidad la interpretó como una exhortación. 

Por eso escribió:

"El Yo absoluto exige radicalmente que el Yo finito devenga igual a él.." 

En lo personal, no suscribimos esa afirmación literalmente,  y tenemos reservas con respecto a  algunas derivaciones que Schelling extrajo de  la misma, pero reconocemos en ella algo que nos parece esencial.

A nuestro juicio, en esa exhortación, esa 'exigencia',  se alude nada menos que a la tarea suprema del hombre: la realización consciente y activa (pues, por la necesidad de esa conciencia y actividad se trata, precisamente, de una tarea y no de una realidad empírica dada) de la unidad del ser finito con el Principio  infinito que constituye su verdad originaria.  

Por lo demás, no creemos que la filosofía, tal como se la entiende actualmente y ya desde la época de Schelling, pueda servir de instrumento eficaz para el cumplimiento de dicha tarea. Pero ese es otro tema... 


Referencias:
Fuente de la cita: las frases de Schelling fueron extraídas de su trabajo "Del Yo como principio de la filosofía; o sobre lo incondicionado en el saber humano" (editado en español por Trotta, España).

viernes, 24 de diciembre de 2010

El significado de la Navidad

Jan Van Ruusbroec (1293-1381)  escribió:

"En cada instante hay un nuevo nacimiento de Dios en nosotros" 

De nuestra parte, pensamos que esa frase expresa, como un relámpago  fulgurante, el significado más profundo de la Navidad.  Ese que hace de la misma el recuerdo y la actualización simbólica de un acontecimiento perpetuo cuyo sentido y alcance desborda a la religión exterior.

¡Felicidades!


Referencias:
Fuente de la cita: la frase se encuentra en el texto titulado 'Renacer continuo en el espíritu', capítulo LXIII de 'Bodas del Alma' II (incluido en las Obras escogidas de  Ruusbroec  editadas por la B.A.C.).      

martes, 21 de diciembre de 2010

Eclipse de Luna

En los primeros años del siglo XVI el gran mago Cornelio Agrippa decía a propósito de la Luna:

"{...} oficiando de mujer para con todas las estrellas; es la más fecunda, recibiendo en sí una especie de feto, que son los rayos y las influencias del sol y de todos los demás planetas y estrellas, dándoles a luz como mediante un parto en el mundo inferior vecino; {...} como receptora última, que al punto comunica el influjo de todos los elementos superiores a los inferiores, volcándolos sobre la tierra. Su poder sobre las cosas inferiores es el más manifiesto de todos, y su movimiento el más sensible, a causa de la familiaridad y vecindad que tiene con nosotros, y porque se comunica con todas estas cosas, como ubicada en medio de los cuerpos superiores e inferiores."

La Luna, entonces, medium por excelencia de las influencias celestiales que derraman sobre la tierra, no podría no afectar al mundo cuando eclipsa.

Pues, si se intenta seguir a Agrippa y la tradición que representaba, la influencia de la Luna se debería interpretar conforme, entre otras cosas, a una simbólica de la luz.

En estos casos la gran mediadora, el Ángel femenino cuya perpetua carrera  abraza al mundo de abajo y lo vincula al de arriba, se oculta durante su fase de máxima luminosidad. Es decir se apaga mientras está en la plenitud de su irradiación.    

¿Quién, que se dispusiese a aceptar, aunque fuera por un momento, la simbolicidad del universo, no vería en ese signo una insinuación, como mínimo, preocupante?


Referencias: 
Fuente de la cita: la misma pertenece al capítulo XXXVII del libro 'La Magia Celeste', que integra la obra mayor de Agrippa: 'Filosofía Oculta' (editada en español por Kier, Argentina).

martes, 14 de diciembre de 2010

La abstracción como desconocimiento

Hegel, en uno de sus escritos menores, plantea, de una forma sencilla y casi divertida, una crítica a lo que él llama el pensar abstracto.

Y dentro de ese contexto utiliza un ejemplo irónico para ilustrar su idea central.  Se refiere a un hombre acusado de asesinato que fue llevado al patíbulo para recibir su castigo. Y mientras que el pueblo reunido para presenciar la ejecución no podía ver en el condenado otra cosa que un asesino, alguien pudo ver, también, algo más:

"De una manera muy distinta oí {...} a una mujer de edad, común y corriente, una enfermera, matar la abstracción del asesino y elevarlo nuevamente a una vida con honor. La cabeza decapitada había sido colocada sobre el patíbulo bajo la luz del sol. ¡De qué manera tan bella, decía ella, el sol de la gracia de Dios resplandece sobre su cabeza! {...}. Aquella mujer vio que los rayos del sol iluminaban la cabeza del asesino y que, por lo tanto, todavía era digno de ello. Lo elevó del castigo del patíbulo hacia la gracia soleada de Dios..."      

Es decir, mientras que todos vieron en el condenado solamente a un asesino castigado por sus crímenes, la mujer vio a un hombre recibir el perdón de Dios.

Dice Hegel a propósito del ejemplo: 

"Esto significa pensar abstractamente: no ver en el asesino más que esto abstracto, que es un asesino, y a través de esta simple propiedad anular en él todo remanente de la esencia humana"   

Por si la idea no fuera lo suficientemente clara, reparemos en que muchos animales  matan pero no hay, sensu stricto, animales asesinos.  Ya que el crimen, que no se reduce a la sola violencia  física que destruye la vida, es un fenómeno netamente humano.

Así, la enfermera, a su modo, reconoció lo más esencial de la situación: la humanidad del asesino.   

Por supuesto,  decir esto no significa afirmar que necesariamente los asesinos deben ser perdonados; ni tampoco significa adherir a la concepción de Dios implícita en el ejemplo; lo que decimos, lo que dijo Hegel, es que el pensar  abstracto obtura la posibilidad de comprender las cosas en su verdad más profunda.
   
Pues, ese modo de pensar absolutiza una representación aislada, es decir la considera de modo exclusivo como equivalente único de la realidad en juego, y así la disocia de la totalidad dentro de la cual dicha representación adquiere pleno sentido.    

Obviamente, la crítica de Hegel no se dirige en contra del acto intelectual de abstraer, pues ese acto es legítimo dentro de sus propios límites y alcances, sino contra  un modo de comprender, que involucra de suyo un modo de ser, que congela las abstracciones en un aislamiento absoluto, y las disocia de la totalidad y de toda interioridad.  

Por lo demás, esta crítica es aplicable a muchos y diversos ambientes y discursos sociales. Desde los prejuicios más ordinarios difundidos a través del 'boca a boca', los mass media e Internet, hasta las antinomias y dogmas promovidos por quienes detentan posturas científicas, doctrinales e ideológicas altamente elaboradas.

En definitiva, el lector podrá reconocer por sí mismo, si explora la cuestión con algún detenimiento y en diversos ámbitos de la cultura y la sociedad, la validez y operatividad de esa brillante y mordaz crítica hegeliana.


Referencias:
- Fuente de la cita: se trata de un pasaje del texto de Hegel  '¿Quien piensa abstractamente?'.  Traducido y publicado por el equipo de Ideas y Valores, Revista Colombiana de Filosofía: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/809/80913309.pdf

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Una desnudez esencial

"desnudo de mujer,
senos que no están ciegos y conocen las aves,
hombros y espalda donde la luz del sol parece estar pensando,
vientre cruzado por una secuencia de fugaz infinito,
desnudo de mujer,
concentración de la tierra y lo humano,
estatua de la naturaleza,
más blanca que el sollozo de un ángel,
más morena que una mañana en la selva,
más viva que la sonrisa del sol en la vela de un bote de pescadores,
desnudo de mujer,
vacilación del ámbar, probidez de la piedra,
vellón iluminado por un rayo de luna, por un rayo de carne,
muslos separados como terminaciones del
anochecer,
cita con el origen, vida, potestad de la muerte,
humedad de universo, palabra final encontrada {...}" 



La palabra desnuda la desnudez de los seres y las cosas; y, así, los arranca de la inmediatez de lo dado.

Los expulsa del opaco paraíso de su identidad primera. Los destierra, hiere y mata.

Porque la palabra negativiza al mundo...

Pero no lo hace sino para devolverle la existencia en un nivel más esencial de conocimiento y de ser. 


Referencias: 
Fuente de la cita: se trata de versos del poeta mexicano José Carlos Becerra (1936-1970) pertenecientes a su poema 'Paisaje en desnudo'. El poema completo, junto a otros suyos, puede leerse en la sala de lectura on line de la UNAM:
http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php

jueves, 2 de diciembre de 2010

Presentación

Verbatim, que puede traducirse en nuestra lengua por 'literalmente' y también por 'cita textual', es un nuevo blog de La Escalera; en el cual vamos compartir textos, de extensión y contenido variable, que, por una u otra razón, nos han llamado la atención e invitado a pensar.

Y ya que hemos mencionado el 'pensar', comenzaremos este viaje con un verbatim a propósito del mismo:

"Lo que importa en la especulación es la referencia, la alusión a lo real, la síntesis de lo interno y lo externo, la idea como parte activa de un desarrollo, el objeto como integrando nuestra psiquis, alentando en ella o agitado en el vértigo interno, haciendo cauce en el avatar, alterando su sustancia, o invisible haciendo el fundamento del destino"

Cualquiera sea la interpretación que se haga esas palabras de Luis Gil Salguero, palabras de reconocible aunque tenue sabor hegeliano, es claro que en  ellas se sitúa al pensamiento dentro de un horizonte de comprensión diferente a la mera representación de cosas, empíricas o abstractas, con la cual se lo suele confundir.

Pues el pensar, si en el mismo algo se piensa verdaderamente, es decir si algo piensa en el pensamiento, y por lo tanto éste no se reduce a relacionar exteriormente nociones e informaciones, entonces, modifica, transfigura, tanto a la realidad pensada como a la conciencia pensante. Y en eso consiste, precisamente, su grandeza...


Referencias:
Luis Gil Salguero (1899-1974), intelectual uruguayo que se destacó por un estilo aforístico y críptico que, pleno de matices y profundas intuiciones, resiste a toda racionalización.
Fuente de la cita: El pensamiento viviente (colección de textos breves). Existe una versión digital disponible en Internet:
http://www.periodicas.edu.uy/Ensayos/pdfs/Ensayos_19.pdf