miércoles, 22 de junio de 2011

El pensamiento, su raíz y los hombres

El tan efímero como inmortal poeta John Keats (1795 - 1821) , escribió:

"Los más suaves pensamientos vienen a nosotros como hojas que brotan mientras la fruta madura..."

Así, el poeta reconoce en la emergencia de los pensamientos, la manifestación de una ley interior. Tal como las hojas que brotan manifiestan la ley de desarrollo del árbol.

En otro contexto, pero en plena consonancia con eso, el hermetista cristiano Franz Von Baader (1765 - 1841) dijo que ciertos pensamientos vienen a nosotros 'desnudos' a fin de ser 'vestidos' por nuestra actividad intelectual.

En ambas imágenes, de las hojas y del vestido,  está implicada una profunda idea: que el pensar viene al hombre desde más allá del mismo, pero se completa en y por el hombre.    

De modo que nada nos exime de pensar si queremos realizar nuestra condición humana; pero tampoco nada nos exime de reconocer y aceptar nuestra dependencia del principio del pensar.  Un principio que nos precede como la raíz precede a las hojas del árbol y el cuerpo al vestido.

Por eso Von Baader, al final de la misma lección donde expresó la imagen que comentamos, concluyó:

"El logro del libre pensamiento en una libre comunión con el pensamiento central de Dios, es la realización más alta de la vida, de la religión y de la filosofía" 

Por contraste, la decadencia postmoderna ha llevado al pensamiento a una completa impotencia con respecto a las cuestiones esenciales a fuerza de considerarlo como una actividad puramente humana.

Así, por ejemplo, el prestigioso ensayista George Steiner, en un librito decepcionante dedicado a 'pensar el pensamiento', declara en relación al pensar y las grandes preguntas metafisicas y existenciales:  

"En última instancia, sin embargo, no llegamos a ninguna parte. Por inspirados que sean, el 'pensar el ser', el 'pensar la muerte', el 'pensar a Dios' acaban en imágenes -incluso podríamos decir en una verborrea- más o menos ingeniosas, de largo alcance o ricas en recursos semánticos"

Es decir, en esta insustancial postmodernidad lo más esencial se resuelve en un juego semántico y de ingenio, cuando no en pura verborrea. 

El contraste entre las dos ideas es claro, y da, justamente, que pensar...  


Referencias:
Fuente de las citas:  el verso de Keats pertenece a su poema 'After dark vapours'.  Una traducción del mismo (distinta a la nuestra, y menos fiel a la idea del original pero más adecuada al ritmo del soneto) se encuentra en la, por lo demás estupenda, edición bilingüe de su obra: 'La poesía de la tierra' (ediciones del Dock, Bs. As.).        

La cita de Franz Von Baader es traducción nuestra de un pasaje de  la versión italiana de su obra: 'Dogmatica speculativa I, La dottrina dell'immagine', incluida en la antología 'Filosofia Erotica' (editada por Rusconi, Milano).     

Las palabras de George Steiner pertenecen a la décima disertación del libro 'Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento'   (editado por FCE-Siruela, México). 

miércoles, 15 de junio de 2011

La sustancia del mundo

Quien comprende que el pensamiento primigenio es la sustancia del mundo, comprende también que los fenómenos naturales son, a la vez, realidades vivas, epifanías divinas e ideas.

Por eso Goethe dice en su Fausto:

"¡Salve al mar!
¡Salve a las olas que el sacro fuego circunda!
¡Salve al agua! ¡Salve al fuego!
{...}
¡Gloria a los cuatro elementos!
¡A los cuatro honor y gloria!"

Walter Otto, destacando la sensibilidad goetheana para los fenómenos primordiales,  dice con respecto a la exaltación del mar en el Fausto: 

"Estas palabras e imágenes, sustentadoras del saber más excelso, tienen su origen en la misma hondura vital de la que surgió hace siglos el mito, el mito auténtico, que nada tiene que ver con fabulaciones, y mucho menos con revestimientos alegóricos o simbólicos que enmascararían conocimientos baratos, sino con imágenes vivas de las esencialidades que se manifestaban ante el hombre, que aún no se había liberado por propia voluntad del mundo y enfrentado a él. Nuestro pensamiento moderno ha llevado  a cabo esta enajenación"

La 'enajenación' que menciona Otto, generada por el idiotismo racionalista y empirista que constituye la  base de nuestra cultura, ha hecho de las realidades vivas sólo cosas, de las epifanías puras metáforas, y de las ideas meros conceptos abstractos.  

Así estamos...


Referencias:
Fuente de las citas: las palabras de Goethe pertenecen al 'Fausto', parte II, acto II (utilizamos la edición en español de Aguilar, Madrid, 1962).  

Las palabras de W. Otto pertenecen a su estudio 'Dioniso, mito  y culto' (editado por Siruela, Madrid).   

sábado, 4 de junio de 2011

Hablar y decir

Una sutil poetisa de nuestra lengua, Alejandra Pizarnik, escribió una vez:

"en la noche
un espejo para la pequeña muerta
un espejo de cenizas" 

Pero ¿quién era esa pequeña muerta sino ella misma? ¿quién sino cada uno de nosotros?

Es claro que la aguda sensibilidad de Pizarnik le permitía captar la presencia de la muerte en el núcleo más íntimo de la vida.  

Pero su pensamiento, fragmentado como estaba, y a pesar de su lucidez, no pudo reconocer en la unidad de ambas, vida y muerte, la expresión de la eternidad.  

Así, para ella, escribir era su vida y su vida era decir la muerte. Aunque en cierto momento, a los treinta y seis años, Pizarnik no pudo decir más y se suicidó.

Pensamos, aunque no lo vamos a desarrollar aquí, que su obra puede ser leída como una profunda interrogación sobre la palabra y su evasiva sacralidad.

Por eso también escribió:

"Enamorada de las palabras que crean noches pequeñas en lo increado del día y su vacío feroz"

Ahora bien, ¿qué significa que hablemos? ¿qué decimos cuando hablamos?

La respuesta a la primera pregunta, si es genuina, no debería acabar con ella sino hacer de la pregunta un camino.

La respuesta a la segunda pregunta está lejos de ser obvia. Ya que en el mundo, de hecho, se parlotea constantemente sin decir nada.

Un hombre notable, Johan Georg Hamann (1730-1788), llamado 'el Mago del norte' por sus contemporáneos, sostuvo que cada fenómeno del universo es una palabra que nos dice algo acerca de la mente divina. 

Y la palabra humana, entonces, ¿qué nos dice?

Para meditar...


Referencias:
Fuente de las citas: el primer poema de Alejandra Pizarnik es el Nro. 22 de su libro 'El árbol de Diana'. El segundo pertenece a 'Pequeños poemas en prosa' (ambos incluidos en la 'Poesía completa' de la autora editada por Lumen, Argentina).

Lamentablemente Hamann es casi totalmente desconocido en nuestra lengua. En Internet encontramos una versión inglesa de su texto 'Aesthetica in nuce': 
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